Recursos dedicados, acceso root y control total del servidor. Comparamos rendimiento por dólar y facilidad de gestión.
Evaluados por rendimiento del procesador virtual, velocidad de red y calidad del panel de gestión.
El favorito de desarrolladores por su simplicidad, precios predecibles y una de las mejores documentaciones técnicas del mercado.
Amplia cobertura de centros de datos a nivel global, útil si necesitas servidores cerca de tu audiencia.
Infraestructura respaldada por la red global de Akamai, con soporte técnico consistentemente bien valorado.
Buena puerta de entrada al mundo VPS para quienes vienen de hosting compartido, con plantillas preconfiguradas.
La opción con más recursos por dólar, aunque con rendimiento de red menos consistente que las alternativas premium.
Un VPS (Servidor Privado Virtual) divide un servidor físico en varias máquinas virtuales independientes, cada una con su propia porción garantizada de CPU, RAM y almacenamiento. A diferencia del hosting compartido, lo que pasa en otras cuentas del mismo servidor no afecta el rendimiento del tuyo.
Tiene sentido migrar a un VPS cuando tu sitio empieza a tener caídas de rendimiento en horas pico, necesitas instalar software personalizado que un hosting compartido no permite, o gestionas varias aplicaciones o sitios desde un mismo servidor.
Un VPS no gestionado te da el servidor "en crudo": tú instalas el sistema operativo, configuras el firewall, aplicas actualizaciones de seguridad y administras todo por línea de comandos. Un VPS gestionado incluye un panel de control y soporte técnico que se encarga de buena parte de ese trabajo, a un costo mayor.
Un VPS tradicional tiene recursos fijos que contratas de antemano. Si tu tráfico es muy variable o esperas picos grandes, revisa nuestra comparativa de hosting cloud, donde los recursos escalan automáticamente según la demanda.
Para un VPS no gestionado, sí ayuda tener nociones básicas de línea de comandos. Para uno gestionado con panel de control, puedes operar la mayor parte desde una interfaz gráfica.
Depende de los recursos contratados (RAM y CPU) y del tráfico de cada sitio. Un VPS básico suele alojar cómodamente varios sitios de tráfico moderado.
Sí, la mayoría de los proveedores permiten aumentar RAM, CPU o almacenamiento con unos pocos clics, aunque suele requerir un reinicio breve del servidor.